Los alcaldes de Silos, Quintanilla del Coco y Santibáñez del Val tienen un recuerdo imborrable en su mente… y en su alma. El fuego se llevó por delante 87 inmuebles en la última de las localidades. El infierno en vivo quebró la vida y el ánimo de todos. No hubo víctimas, pero las llamas sembraron con una capa de dolor la vida de los lugareños y visitantes.