Quintanilla de las Viñas

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Este pequeño pero gran pueblo se encuentra ubicado cerca de las sugerentes Mamblas o “Mámulas”, en su vertiente norte, siendo protegido también por el legendario picón de Lara.Tanto vengamos desde Salas de los Infantes o desde Burgos, el camino más fácil para llegar a nuestro  pueblo es siempre a través de la N-234, desviándonos unos tres kilómetros desde la carretera nacional hasta Quintanilla de las Viñas.

El área de la Demanda, a ambas vertientes de la Sierra de la Demanda, losMontes Distércicos de las fuentes medievales, avena sus aguas a la cuenca del Duero y a la del Ebro. En la zona meridional nos movemos a caballo de los ríos Arlanza, Pedroso y otros de menor entidad mientras que en la norte la red hidrográfica la forman el Arlanzón y afluentes que avenan sus aguas hacia el Duero y el Oca y el Tirón que lo hacen hacia el Ebro. Las cumbres de la Demanda, con el San Millán, Mencilla, Trigaza o San Lorenzo marcan geográficamente la zona central divisoria de vertientes, mientras que las sierras de Neila y la Campiña, junto con la Demanda, individualizan el encajonado curso alto del Pedroso. Por el contrario montañas de menor porte como los Montes de Oca o las sierras de las Mamblas, Montes de Carazo o la Cervera significan el resto del territorio en el piedemonte de la gran sierra sin olvidar la atractiva sierra de Atapuerca.La paleontología nos informa de la importante huella dejada por los dinosaurios y otras especies en zonas sedimentarias como los montes de Carazo, Cervera, Picón de Lara y la Sierra de Mamblas. En todo caso el hito más importante de esta tierra, de compleja y quebrada orografía, es la evolución que científicamente hacemos arrancar en la sierra de Atapuerca, con el “homo antecesor”, y el largo proceso de la evolución humana hasta llegar al “homo sapiens sapiens” en el paleolítico superior. Los restos prehistóricos no sólo de la sierra de Atapuerca sino repartidos por todo el territorio nos informan de que los asentamientos humanos tienen una larga secuencia desde elpaleolítico medio hasta nuestros días. Nos deberemos perder de vista, según nos indica la arqueología que hay restos musterienses en la cueva de la ermita en San Pedro de Arlanza. Ya en el paleolítico superior encontramos algunos restos, de la etapa auriñaciense, en el abrigo de La Aceña de Lara, en el entorno de Atapuerca y en otraszonas. La etapa de mayor trascendencia por las transformaciones a que dio lugar fue el Neolítico del que conservamos diferentes manifestaciones que evidencian la tendencia a la sedentarización, al cultivo de algunos cereales y tal vez a la construcción y fabricación de cerámica. De este período prehistórico, en su etapa más antigua,conservamos diferentes testigos en Jaramillo de la Fuente, Barbadillo del Mercado, La Aceña, Pinilla de los Moros, Iglesiapinta y Tinieblas que son sobre todos lascas y hachas. Las muestras de una clara sedentarización las documentamos en Cubillejo, Jaramillo Quemado y Barbadillo del Mercado. Destacan ante todo el dolmen deCubillejo, los de Atapuerca, Ibeas de Juarros y otros lugares.La edad de los metales, bronce o hierro, la documentamos en la ermita de Hortigüela, La Aceña, ambas de la primera etapa. Ya a la segunda corresponden los restos de la peña de Lara, los torques de Jaramillo Quemado y diferentes restos de castros distribuidos por toda la zona del valle alto y medio del Arlanza. Pero restos de esta lejana etapa se localizan en numerosos yacimientos de la zona. Sin olvidar la cultura de los castros que se reparte por todas la geografía de la Demanda, aunque tengan mayor presencia en la zona meridional.La llegada, asentamiento y difusión de la civilización romana tiene su expresión de mayor interés en la “civitas Lara” y numerosas villas alto y bajo imperiales que se reparten tanto en la zona de sur, valle del Arlanza y Pedroso, como en la norte en el entorno de Atapuerca, Arlanzón, Villafranca Montes de Oca y otros lugares como el valle de San Vicente. De esa etapa da fe los numerosos puentes romanos, algunos restos de calzada, algún miliario y la reconstrucción de algunas de esas vías que comunicaban las diferentes áreas con la ciudad de Clunia o daban acceso a las grandes vías de comunicación de la época. A lo anterior hay que sumar la existencia de numerosos núcleos de población que son el testimonio de las transformaciones habidas en este período Destacamos al respecto los de Hortigüela, Revilla del Campo, Mambrillas, Mazariegos, Villaespasa, Jaramillo Quemado, San Millán de Lara, Quintanilla de las Viñas y un largo etc. No se puede conocer el grado de romanización habido en esta tierra pero parece que fue bastante alto sin que ello signifique la desaparición de algunas de sus señas de identidad precedentes.Ya a partir del siglo X o finales del IX empieza a acompañarnos la documentación y por tanto la reconstrucción del pasado se hace tanto desde los documentos escritos como utilizando los cada más importantes restos materiales. Apartir del siglo X empieza a menudear tanto la documentación escrita como los restos materiales, lo que nos permite una reconstrucción histórica de mayor precisión y calidad. Nuestra población estuvo desde sus inicios incluida jurídicamente en el alfoz de Lara.De los lugares situados al sur de la “civitas Lara”, el más próximo es el monasterio de Santa María de Lara o de las Viñas. Todo apunta que el monasterio formó una unidad con la aldea de Quintanilla de las Viñas, y que nuestra población nació como una extensión del primero. Este monasterio y su población asociada es uno de los enclaves más importantes en la Alta Edad Media en el entorno de Lara. El que los trabajos del lugar de culto del monasterio quedaran interrumpidos en las primeras décadas del siglo VIII creemos que se deben atribuir, no a los cambios habidos como consecuencia del fin del gobierno de los visigodos, sino más bien a la falta de recursos y al abandono del lugar de los especialistas que comenzaron la obra.No sería extraño que si hubo alguna reforma para adecuar nuevamente el lugar para cumplir la función primera y ser a partir de ahora el lugar de enterramiento de los señores de Lara, se debió producir en las décadas finales del siglo IX, cuando se pudo producir una restauración de la vida monástica en el lugar. Parece que en sus comienzos debió ser un monasterio femenino colocado bajo el patrocinio del linaje condal de Lara.Con el mismo aparecen muy relacionados dos mujeres del linaje de Lara como son Flamola y Mumadona. Todo parece indicar que fue la primera la que tuvo mayor ascendiente en este sector, a la que acompaña en algunas de sus decisiones mçás importantes su esposo Gonzalo Téllez. No debemos olvidar que en esta zona nunca aparece Gonzalo Fernández, ni tan siquiera acompañando a su mujer Mumadona, la madre de Fernán González. Parece que el poder jurisdiccional fue asumido por la madre de Fernán González al morir su hermana Flamota y que el año 929, madre e hijo, deciden dotarle generosamente y que dice: “Domnis sanctis, videlicet, atque gloriosis, et post Deum nobis fortissimis patronis, venerandis martiribus, quórum reliquia condite requiescunt sancte Marie Virginia, in forum honor baselica fundata est in suburbio que ferunt Lara, ubi et ipso monasterio fundote fore dinoscitur…facta carta confirmaciones V Kalendas Februarias. Era DCCCCLXVII”.En la Alta Edad Media centros tan notables como este de Santa María de Lara nos indican que la transición hacia el mundo medieval en esta tierra se hizo desde planteamientos de la baja romanidad. La cesura en la evolución histórica impuesta por la desintegración del reino visigodo y la consiguiente desarticulación del territorio, hace que haya una vuelta a tiempos nunca olvidados del todo en lo que se refiere a la organización social, económica y tal vez también política. Que esta tierra mantuvo su actividad, organización y formas de vida lo prueban los numerosos pobladosaltomedievales y las numerosas necrópolis existentes en toda la zona, teniendo especial significación algunas de la zona más escabrosa de la sierra.La siguiente noticia del monasterio la documentamos el año 1038, fecha en que Urraca -señora de Covarrubias- decide entregar el monasterio a San Pedro de Arlanza (no sabemos por quien pero esta notable persona, influyente y decisiva en esta tierra en estos momentos fue asesinada al año siguiente) y siendo ratificada la decisión al añosiguiente por el rey Fernando I, casi en los mismos términos. El monarca mejora la donación con la entrega de Villaespasa y Rucepos. A partir de aquí el monasterio de Arlanza tendrá el control sobre el monasterio y sus posesiones dejan do de figurar como independientes en la documentación. La población al monasterio vinculada, no pasó al monasterio arlantino sino que se mantuvo dentro del alfoz de Lara. No tenemos noticias documentales ciertas referidas a la actual villa pero sí son numerosas y trascendentes la relativas a la ermita, antigua villa romana, de Santa María de Lara o de las Viñas, como hemos significado. La primera noticia documental es del año 1181, a propósito de la donación que hace Juan (hijo de Juan Jiménez) de la mitad de su heredad para ser enterrado en Arlanza. En 1186 varios nobles hacen entrega de algunas de sus propiedades en esta villa al mismo cenobio. A pesar de que el monasterio de Arlanza tuvo presencia en el lugar la misma parece que no debió afectar a la propiedaddominial.La Plena Edad Media la reconstruimos a través de la documentación de los grandes señoríos eclesiásticos -Silos, Huelgas, Arlanza, , obispado, cabildo catedralicio, infantado de Covarrubias…- que ven aumentar considerablemente su influencia y presencia en la mayor parte de los territorios de la zona. Paralelamente, ya a finales del siglo XII se empiezan a consolidar algunas instituciones municipales, casi siempre bajo la denominación de villas, que bien sean de realengo -las menos- o de solariegas (de abadengo o laicas) que acabarán jugando un destacado papel.La Baja Edad Media, de una creciente señorialización, es un momento de importantes cambios y de la consolidación de las merindades menores de Santo Domingo de Silos, Castrogeriz o Candemuñó que tiene relación con nuestra tierra. Fue un lugar vinculado al alfoz de Lara que acabó, a raíz de 1255, vinculado al dominio de la ciudad de Burgos por decisión del monarca Alfonso X el Sabio. En las cuentas del año 1338, las de Arlanza, no hacen referencia a nuestra aldea. Tampoco se documenta en el Becerro de las Behetrías, año 1352, lo que indica que seguía vinculado a la ciudad de Burgos. El año 1459 los vecinos de nuestra villa participan en el proceso que darálugar a la promulgación de las “Ordenanzas de la villa de Lara y su Tierra”.La modernidad nos aportará un caudal informativo muy superior y por tanto la reconstrucción del pasado tendrá muchos más elementos y se ajustará con mayor fidelidad a lo que entendemos fue esta tierra. “. El año 1587 figura recogida como “Quintanilla de las Viñas”, en una documentación de censos. En el censo de 1591-1594, la población “Mamblillas” aparece integrada, dentro la actual provincia de Burgos en “La ciudad de Burgos y su provincia” dentro de “Lara”. Ya a finales del siglo XVIII se incardinaba dentro del partido de “Partido de Can de Muñó” como lugar de realengo.Esta situación fiscal, organizativa y jurisdiccional perdurará prácticamente durante toda la modernidad. Ya a finales del siglo XVIII, sin que haya aún desaparecido la estructura del Antigüo Régimen, la organización provincial empieza a tener algún parecido a la que se imponiéndose a lo largo del siglo XIX. Las poblaciones de la Demanda, biensolas o formando parte de entidades que las engloban forman parte del “alfoz y jurisdicción de Burgos”, del “valle de San Vicente, dentro del partido de Burgos; del “partido de Can de Muñó” dentro de “la jurisdicción de Lara”, “Jurisdicción de Salas de los Infantes; del “partido de Castrogeriz”, “partido de Juarros”, “Jurisdicción de Juarros y de la Mata”, “”Hermandad de Montes de Oca”, “Jurisdicción de Villafranca Montes de Oca” y del “Partido de Aranda”. En todo los casos se expresa si la población es villa, lugar, aldea, granja o despoblado y sí son de realengo o solariego, en esta caso tanto de la jurisdicción laica como eclesiástica.La modernidad nos aporta un notable caudal informativo a través de los libros parroquiales. En todos los lugares, bien desde finales del siglo XVI o desde la primeras décadas del XVII encontramos los libros de tazmías, matrícula o de fábrica que nos aportan una importante documentación para poder reconstruir la evolución de la población, los oficios y actividades a que se dedican y las reformas y cambios habidos en los templos parroquiales y ermitas.Es de la mayor significación para conocer la situación de Cascajares sus fuentes económicas, las actividades y los oficios; el catastro de la Ensenada elaborado el año 1752. El cuestionario y las respuestas abordan los elementos más señalados de cada población. Importa ante todo el “Libro Mayor de la Raíz” o el “libro de personal”. Porel sabemos el número de casas existentes, las habitadas o deshabitadas; las tenadas, los pajares o los corrales; la existencia o no de panadería; si había molinos, cuántos eran y las propiedad de los mismos; los telares; cómo funcionaban las tabernas; si había o no escuela, médico, boticario; a que partido pertenecían, en nuestro caso muchos al de Can de Muñó. Tenemos noticias sobre la agricultura, la propiedad de la tierra y el tipo de cultivo.En suma para un mejor conocimiento de nuestra población será esta la fuente de mayor importancia juntamente con los libros de las parroquias. En todo caso a finales del siglo XVIII, el año 1785, el conde de Floridablanca solicitaba al intendente de Burgos, dentro de una propuesta general, un puntual información de las jurisdicciones de su provincia. Por esa pesquisa y a través de Diccionario o Nomenclator conocemos cual era la situación de Quintanilla de las Viñas. Aparece como lugar de realengo, incardinado en el partido de Can de Muñó con indicamos con anterioridad.Entre las reformas que proyectan las Cortes de Cádiz está una nueva división provincial de España que no se llevará a cabo hasta 1833. Ese trabajo se completa con la nueva organización municipal que se establece definitivamente el año 1843. Quintanilla de las Viñas juntamente con Cubillejo de Lara están incluidas dentro del ayuntamiento de Mambrillas, empezando a funcionar como ayuntamiento constitucional.
 
Cultural

Iglesia de San Justo y San Pastor

Se trata de un templo de planta basilical, de una sola nave. Los muros son de piedra sillería, la cubierta es de bóveda de crucería. La cabecera es recta, cuadrangular y en el primer tramo se abre una sencilla portada. Va cobijada por un arco escarzano que consta  de arco de medio punto, las jambas van recorridas por sendas pilastras y se corona en un frontón triangular. A los pies, en el primertramo del templo se ubica la torre, de planta rectangular, muros de piedra sillería, se articular en sendoscuerpos y el superior se remata en las correspondientes troneras de arco de medio punto, cinco en total.

La sacristía se adosa al muro meridional de la cabecera. Por las formas que presenta parece que la cabecera,pudiera haber sido levantada a finales del siglo XV. El resto de la fábrica es obra ya del siglo XVI en parte de trazas y recuerdos góticos pero también con claros aires renacentistas comosucede en la portada.

Adosado al muro norte del segundo tramo vemos un retablo-hornacina de madera dorada que consta de banco, un cuerpo, una calle y remate en frontón triangular. Es una obra de pequeñas dimensiones y de aires clasicistas, de las primeras décadas del siglo XVII.

El situado enfrente, el número tres del croquis, es una obra de similares características formales, dedicado a la Virgen del Rosario. En este caso en el banco leemos: “ESTE RETABLO HIÇO A SU COSTA EL BACHILLER LORENZO BLANCO CURA DESTA YGLESIA SE DORÓ EL AÑO 1674”. Pese a ello la fecha de realización de la obra parece de las primeras décadas del siglo XVII.

De los tres retablos existentes el más notable por el tamaño y sobre todo por la calidad es del altar mayor, adosado al muro este de la cabecera. Se trata de una estructura de madera policromada y dorada que consta de banco, del sagrario en el centro, dos cuerpos, tres calles, entablamentos y remate en frontón semicircular.

En el banco vemos varios relieves; en la zona izquierda se escenifica a San Miguel pesando almas, en el de la derecha vemos a santa Catalina y santa Lucía con los correspondientes atributos y en el centro hay un cuidado sagrario. En el primer cuerpo vemos primero a san Roque mostrando sus heridas, en la zona derecha se escenifica el martirio de San Vicente y el centro, enmarcadas en hornacina arquitrabada vemos las tallas de los santos Justo y Pastor. En el segundo cuerpo en un hornacina vemos, en la zona izquierda un relieve del martirio de San Sebastián, en la derecha el martirio de un santo que muere apaleado que se ha identificado y en el centro hay una talla de la Virgen con el Niño que se situada dentro de las pautas y formas de Berruguete.

El ático, en marcados en el frontón semicircular vemos el habitual calvario, flanqueado en el exterior por sendas tallas de San Pedro y San Pablo.

Las formas que presenta el retablo, el tipo de hornacinas, la talla de las esculturas y relieves, la policromía y el dorado, las columnas abalaustradas y la ornamentación hablan un lenguaje propio de una obra del primer tercio del siglo XVI, de trazas y formas platerescas.

Hay una sencilla pila bautismal, de copa troncocónica que por las formas y trazas parece haberse realizado a finales del siglo XVIII. Hay una lápida sepulcral cuya epigrafía dice: “BENEFICIADO DESTA IGLESIA SEPULTADO EL CURA LORENZO FALLESCIO IN 20 NO AÑO”

 

 

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Ermita de Nuestra Señora de las Viñas o Santa María de Lara

En la región de Lara, rodeada de restos arqueológicos celtas, romanos y medievales, se encuentra esta iglesia de la que sólo queda la cabecera y parte del crucero, sin las bóvedas primitivas. Aunque han existido dudas sobre su fecha de construcción, debido a una dedicatoria de difícil interpretación, en la actualidad está considerada como visigoda del siglo VII, posiblemente la última de la que tenemos noticia, junto con Santa María de Melque y San Giao de Nazaré, anterior a la invasión árabe. Construida a base de grandes sillares de caliza gris, con franjas de decoración esculpida en piedra también calcárea pero más clara, esta iglesia ha llegado hasta nosotros sólo parcialmente ya que no queda más que el ábside cuadrado y la nave transversal. Por lo que se ha podido descubrir en las excavaciones sabemos que se trataba de una basílica de tres naves, las dos laterales divididas en tres aposentos y separadas por arquerías de herradura, conservándose el arranque de una de ellas, con un único ábside cuadrado exterior y un pórtico con dos aposentos laterales a los pies. Tiene nave de crucero, que sería de la misma altura que la central, con pórticos laterales que sobresalían, como también el ábside, de la planta rectangular de la basílica. Su estructura parece un paso intermedio entre San Pedro de la Nave y las iglesias asturianas posteriores. Es muy probable que la construcción primitiva quedara inacabada ya que en las excavaciones solamente ha sido encontrada una parte de los basamentos de las naves. Además se conservan en el interior de la iglesia varios bloques grandes de piedra, adornados con bajorrelieves, con reproducciones antropomorfas que dan la impresión de jamás haber sido colocados en el sitio para el cual estaban destinados. Por otra parte, de los seis medallones que existen sobre las paredes exteriores del ábside rectangular, colocados para recibir, labrados en la piedra, monogramas con letras enlazadas al estilo visigótico, solamente han sido esculpidos tres, los otros quedaron sin decorar. Esto demuestra la posibilidad de que parte de la decoración en los edificios visigodos se esculpiera sobre los muros ya construidos, lo que podría explicar algunos temas conflictivos, como la escasez de decoración de Santa María de Melque, que podría ser debida a que la invasión árabe no dio tiempo a decorarla. Los restos que se conservan en los muros, que fueron desmochados a principios del siglo XX para poner un tejado moderno de madera, indican que tanto la cabecera como las naves laterales estaban abovedadas; el ábside mediante bóveda baída de la que aún se conservan los arranques; las naves laterales y posiblemente el cimborrio central por bóveda de aristas. Es muy difícil saber cómo estaban cubiertas la nave central y la de crucero ya que no ha quedado nada que permita decidir si sería también con bóveda de cañón o con techumbre de madera, en cualquier caso a dos aguas. Las últimas teorías defienden la tesis de que se trataba de un edificio totalmente abovedado (ver esquema de su estructura según Caballero y Arce), aunque no existe ningún dato concreto que pueda hacer que consideremos como segura ninguna de las dos posibilidades. La estructura de esta iglesia varía respecto a las anteriores y aporta nuevos puntos de conexión entre la arquitectura visigoda de finales del siglo VII y las primeras iglesias asturianas como Santianes de Pravia y San Julián de los Prados:  – La existencia de una nave transversal, de la misma anchura que la nave central, en combinación con una planta basilical.  – Las naves laterales son mucho más estrechas que en los monumentos anteriores, como en las iglesias asturianas.  – Por los restos que se conservan, sabemos que tanto la nave central como la de crucero se elevaban a una altura considerable y posiblemente se cubrían por techo de madera.  – La existencia del pórtico con aposentos laterales permite pensar que podría haber encima una tribuna, que ya aparece en San Giao de Nazaré, y que luego sería habitual en toda la arquitectura asturiana.En la entrada del ábside se conserva un maravilloso arco toral inequívocamente visigodo, con forma de herradura que se prolonga 1/4 del radio, con trasdós inferior divergente y dolevas perfectamente centradas con clave central e impostas sobre columnas. Se trata del arco de herradura más perfecto e interesante que ha llegado hasta nosotros de toda la arquitectura visigoda Posee una magnífica decoración esculpida tanto interior como exteriormente, toda ella de talla a dos planos y con las figuras a bisel. En el exterior consiste en dos franjas decorativas, en piedra calcárea de color más claro que el resto, que recorren los muros de la cabecera y del frente del crucero, con una tercera en el testero. La inferior consiste en un largo tallo ondulado con racimos o flores de cinco hojas en las inflexiones, que recuerdan a los motivos vegetales del “maestro de Nave” pero con una talla algo más rudimentaria. La superior de círculos enlazados con aves y dibujos vegetales. La tercera faja del testero es semejante pero con representaciones animales de clara influencia siriaco-persa. En la segunda existen también unos anagramas semejantes a los de las monedas visigodas de la segunda mitad del siglo VII. En el interior, además de la decoración del arco toral, mezcla de la de las dos fajas exteriores, existe un segundo grupo de decoración formado por siete grandes bloques de piedra con relieves iconográficos. Esta ornamentación interior de Santa María es célebre por la presencia de unos bajorrelieves que se caracterizan por su aspecto casi de grabados, inscritos en un marco de piedra; representan temas historiados y se distinguen por el expresionismo de que aparecen dotadas las proporciones de los personajes y que entroncan no sólo con San Pedro de la Nave, sino con toda la iconografía de los manuscritos mozárabes y son un anuncio del arte románico. El estilo decorativo de la iglesia de Santa María, es absolutamente lineal; todas las figuras están de frente y recortadas en un solo plano sobre un fondo profundo, pero sin planos interiores. Los siete grandes bloques antes citados contienen la siguiente iconografía:  –  El bajorrelieve de la imposta derecha en que se apoya el arco de entrada del ábside, representa a dos ángeles enfrentados en pleno vuelo que sostienen entre los dos un medallón circular con la efigie de un sol radiante, representado como figura masculina imberbe. Sus siluetas con trazos incisos, destacan con poco relieve sobre un fondo plano. Encima de la figura tenemos su nombre en letra visigoda: SOL.  – El otro bloque, situado en la imposta izquierda tiene la misma composición pero representando a la luna, de forma poco habitual como un personaje masculino con barba, así como los dos ángeles sosteniendo el círculo donde se encuentra, sobre la cabeza de la figura una luna creciente y su nombre: LUNA.  – Otros dos bloques, de la misma forma y tamaño que los anteriores, se encuentran actualmente en el suelo del altar mayor. Uno representa una figura masculina de frente, llevando en la mano derecha una cruz procesional y dos ángeles iguales que en los anteriores bloques del Sol y la Luna. El otro, sigue la misma disposición, solamente que en este caso la figura es femenina, representa una mujer con la mano cruzada sobre el pecho. Parece posible que estuvieran situados en el arco de separación entre el crucero y la nave central, que sería semejante al que se conserva en la cabecera.  – Los otros dos bloques conforman personajes de frente llevando libros, se interpretan como evangelistas, uno de ellos San Juan Evangelista. Están situados encima del primer bloque de este grupo.  – El último bloque situado por encima de la clave del arco triunfal, representa a Cristo barbado con nimbo crucífero en actitud de bendición. Se especula que los dos bloques representando a los evangelistas pudieran estar situados a ambos lados de este último bloque. La interpretación de estas imágenes ha sido origen de grandes controversias, desde la cristiana más ortodoxa, hasta la posibilidad de que corresponda a un último brote de la herejía arriana o a que se trate de inscripciones gnósticas, pero entrar en ese tipo de disquisiciones nos llevaría muy lejos de nuestros propósitos. Desde nuestro punto de vista, nos parece más razonable la primera opción, que relaciona a los cuatro primeros bloques con las representaciones astrales y humanas de Cristo y su Iglesia, según las antiguas tradiciones cristianas que define San Isidoro en su “Tratado de la naturaleza”, formando las otras tres una especie de primitivo Pantócrator por encima del arco triunfal. Sobre lo que no tenemos ninguna duda es de que toda la decoración es de la época de la construcción de la iglesia y, por lo tanto, toda ella visigoda de finales del siglo VII excepto quizá la inscripción dedicatoria interior que podría ser del siglo X. En resumen, Santa María de las Viñas es un eslabón básico para el conocimiento de todo el arte altomedieval español, tanto por su estructura que significa un paso intermedio entre las iglesias visigodas cruciformes y las de tres naves con crucero asturianas, incluyendo la posibilidad de que también, como luego en las asturianas, pudiera existir una tribuna encima del pórtico, lo que ya hemos visto en San Giao de Nazaré, como por su iconografía, cuya influencia no sólo está claramente reflejada en la pintura y miniatura mozárabe, sino también en toda la imaginería románica europea. Hace poco tiempo han sido robados del interior de la iglesia dos de los bloques decorados que estaban en el suelo de la iglesia, de 130 kg de peso cada uno. Horario de visita de la ermita:

De Octubre a Abril de 10 a 17 h.De Mayo a Septiembre de 10 a 14h y de 16 a 20 h.Cerrado los Lunes y Martes y último fin de semana de cada mes.

  

Huellas de Dinosaurios

Este pequeño pueblo burgalés también cuenta con un importante yacimiento de huellas dinosaurio, el cual fue descubierto por un agricultor del pueblo entorno al año 2004,haciendo sus labores del campo el cual se puso en contacto con el museo de Salas de los Infantes, para su posterior estudio.Del 20 al 31 de julio, se ha llevado a cabo la VIII Campaña de excavaciones 2009. La limpieza y el estudio preliminar del yacimiento han aportado el hallazgo de unas 400 icnitas, entre las que hay varias huellas dignas de resaltar. Por ejemplo, huellas de estegosaurios (dinosaurios herbívoros con placas en el dorso corporal), incluida la segunda mayor del mundo, de 50 cm de longitud (la altura de su pata hasta la cadera sería de 2,25 metros; longitud de unos 9 m). También de estegosáuridos se ha hallado una huella de mano que muestra la impresión perfecta de los dedos. Es la mejor de su tipo en España por la calidad de conservación de detalles anatómicos. Los estegosáuridos tuvieron una amplia representación durante el Jurásico, pero declinaron durante el Cretácico; uno de los estegosáuridos de finales del Jurásico más conocido en la península ibérica es Dacentrurus, que podría ser el autor de estas huellas. Las Sereas 3 es uno de los mejores yacimientos de España en lo que se refiere a huellas de saurópodos (grandes herbívoros tipo Diplodocus), pues contiene un número elevado de icnitas que conservan la marca nítida de los dedos, tanto en pies como en manos.

 

Etnográfico

Fuente

Esta es la típica fuente de la zona, hecha en 1911, con dos caños de agua, y su posterior pilón, que en su día servía para bebedero del ganado.

 

Potro

Este es el Potro de Herrar de Quintanilla de las Viñas, con un estado medio de conservación.Antiguamente se usaba para el herraje de vacas y otros animales que requerían de herraduras. El animal se colocaba dentro del Potro, donde se ataba el animal con las patas a los palos de madera verticales, sujetándoles la cabeza al yugo, con lo que se inmovilizaba y se facilitaba el herraje.

 

Lavadero

Estos son los antiguos lavaderos, que con el agua del sobrante del pilón de la fuente, se usaba, para que las mujeres lavaran la ropa,  y posteriormente también para bebedero de agua para ganado.

Natural
 
En Quintanilla de las viñas existen las siguientes asociaciones:

  • Asociación Recreativa Cultural “La Risca”
  • Asociación Juvenil “Los Pequeños”

Quintasound

Hola, envío este evento que hemos preparado en La Cantinilla el sábado 23, además del concierto de La Vieja Escuela que será a las 20:00 tendremos durante todo el día…

Cantina Quintanilla de las Viñas Plaza Mayor s/n 09642Tlfn.947569342Almuerzos variados, cazuelitas.

Las fechas más importantes en Quintanilla de las Viñas son:

  • 5 de Febrero, Fiestas en honor a Santa Águeda.
  • 6 de Agosto, Fiestas patronales en honor a San Justo y San Pastor.
  • 11 de Septiembre, Fiestas en honor a la Virgen de las Viñas.